Entorno en Venezuela desata crisis en pacientes bipolares

Vivir en Venezuela se ha convertido en un reto para cualquier ciudadano, en especial, para aquellos que padecen de algún tipo de trastorno como bipolaridad. La escasez, la inseguridad y la inestabilidad económica son solo algunos de los elementos de estrés que pueden llevar a los bipolares a experimentar alguno de los polos de la inestabilidad emocional.

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Foto extraída de psicologiaymente.net

Por Antonella Di Martino

Según el portal web Capacity, el trastorno bipolar es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de uno o más episodios con niveles anormalmente elevados de energía, cognición y del estado de ánimo.

El psiquiatra Luis Madrid lo explicó como una incapacidad del paciente de mantener el rango de sus fluctuaciones emocionales normales, presentando episodios maníacos o hipomaníacos como síntomas de euforia patológica con mucha irritabilidad, expansividad, conversa en exceso, pocas horas de sueño, desinhibidad social, imprudencia, impertinencia, gastos excesivos de dinero, hiperactividad, delirios, entre otros.

Desde el punto de vista fenomenológico, el profesor y jefe de la cátedra de psicopatología y neuropsiquiatría de la Escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Dr. Javier Barroeta indicó que cuando un paciente es diagnosticado como bipolar tipo I es porque en algún momento tuvo un episodio maníaco susceptible de ser hospitalizado, el tipo II sufre de hipomanía que no llega a hospitalizarse, puede vivir así toda la vida, un ciclotímico no tiene ni manía, ni hipomanía, ni depresión, sino que tiene cambios del humor, el distímico igual, un cambio de humor hacia lo depresivo sin ser depresivo y el depresivo es una patología aparte.

De acuerdo a la psiquiatra Franca Caterina, la frecuencia en la que pueden aparecer estos tipos son muy diferentes así como su duración. Una manía o hipomanía puede durar horas o semanas, mientras que la depresión puede durar horas, semanas, meses o años.

 

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Foto extraída de Azteca Noticias

Bipolaridad y la sociedad venezolana

Uno de los principales problemas que tenemos como sociedad es el desconocimiento sobre las implicaciones de esta patología, punto en el que coincidieron los distintos entrevistados, incluso los mismos pacientes. “Ignoraba mucho del tema. Pensaba que la bipolaridad era algo radical, algo muchísimo más extremo de lo que presento. Ahora que lo conozco y que lo he investigado mi vida ha cambiado porque entiendo un poca más la situación en la que estoy”, manifestó Andrés Vella, paciente bipolar de 24 años quien fue diagnosticado cuando tenía 22.

El mal uso del término en la sociedad fue otro de los aspectos de coincidencia entre los entrevistados. “La gente lo usa en la manera coloquial de tratarse o a manera de burla, cuando es algo completamente serio, es un trastorno importante, el riesgo de suicidio para las personas que lo padecemos es alto y no debe ser tratado a la ligera”, afirmó Marlene Pereira, paciente de 50 años quien fue diagnosticada hace aproximadamente un año.

Asimismo, Pereira hizo énfasis en que muchas personas que padecen este trastorno y que han sido diagnosticadas no se atreven a ‘salir del closet’ o hablar abiertamente sobre su diagnótico por miedo de ser estigmatizados socialmente, sobretodo en la parte laboral.

“Los venezolanos no están realmente conscientes de lo que es la bipolaridad, piensan que son personas que están locas y no, son personas que están pasando por un trastorno en momentos circunstanciales, pero pueden llevar un estilo de vida adecuado si tienen la medicación y la terapia completa con su medica”, aseveró Steffany Fernándes, farmacéutica que trabaja en la Facultad de Farmacia de la UCV en área de análisis y control de calidad de medicamentos, quien tiene una prima diagnosticada con la enfermedad.

Falta de medicamentos

Si bien un tratamiento farmacológico adecuado puede permitirle a las personas bipolares obtener una vida como la de cualquier otra persona, la crisis de medicamentos en Venezuela es la primera barrera que consiguen los pacientes para lograr el balance emocional.

“El riesgo de no tomar el tratamiento está en las recaídas. Cada recaída que tiene el paciente está demostrado que produce un daño neurológico permanente. Con cada recaída el paciente puede perder el sentido del riesgo o del peligro, puede llegar a meterse en problemas económicos importantes porque gasta muchísimo dinero, tener problemas sociales o laborales y, si es una depresión, puede llegar al suicidio”, declaró la Dra. Luz Marina García, especialista en psiquiatría.

Asimismo, García expresó que no hay sustituto de los medicamentos. Los medicamentos son la línea farmacológica demostrada y además con la permisividad necesaria para ser aplicada. Añadió que lo que se está aplicando en caso de no conseguir los medicamentos es el tratamiento sintomático, si tiene insomnio algo para dormir, si está deprimido se podría valorar un antidepresivo aunque no sea lo indicado, están tratando los síntomas que están afectando más a los pacientes.

Entre algunas de las recomendaciones suministradas por la doctora incluían mantener un ritmo de sueño idóneo, evitar estimulantes como el café, alcohol o los cigarros y evitar ver la noticias de cualquier tipo en horas de la noche.

Sin embargo, la farmacéutica Steffany Fernándes expresó que en la Facultad de Farmacia se ha mantenido como tradición la elaboración de las capsulas de carbonato de litio para pacientes con este tipo de trastornos y que en la actualidad este servicio continúa vigente.

Ámbito laboral

Según la Dra. García, los bipolares suelen ser etiquetados como pacientes psiquiátricos y se tiene la mala percepción de que simplemente no van a mejorar o que son personas incapaces de asumir puestos de trabajo. Nada más lejos de la realidad.

No obstante, la doctora recomendó evitar trabajos donde el paciente deba perder necesariamente las horas de sueño o no poder llevar el sueño nocturno. Así como actividades donde deban estar excesivamente expuestos a un nivel de estrés muy elevado o en locales nocturnos, no solo por la alteración de las horas de sueño, sino porque se comparten ciertas actividades como el consumo de alcohol y cigarrillos que son altamente contraindicados.

“En algunos casos cuando el trastorno tiene un impacto muy negativo en la vida de la persona pueden incluso dárle de baja en el trabajo, especialmente en el área de la salud. La complejidad de manejar psicotrópicos y sufrir la enfermedad puede acarrear a que el paciente tome un exceso de antidepresivos, pudiendo desencadenar en que el paciente caiga en un estado de inconsciencia y no despierte. Es por eso que para evitar llegar a esos puntos se prefiere eliminarles la licencia”, comentó la farmacéutica y profesora de la UCV, Fenándes.

Crisis en Venezuela

Cada día que pasa se hace más difícil vivir en Venezuela, en especial para los que presentan esta condición. “Estar en una situación de estrés para un paciente con trastorno bipolar es motivo de una descompensación, de una recaída. Si se expone a un nivel de estrés, no tiene un buen apoyo familiar y psicoterapéutico, si tiene problemas para conseguir las cosas que necesita en el día a día, definitivamente va a tener una recaída”, así aseveró la Dra. García.

También, declaró que la mayoría de los pacientes no está teniendo un control adecuado de su enfermedad en este momento y es muy difícil sin el tratamiento lograr un ambiente ideal de relajación para que puedan estar compensados. Esto genera como consecuencia que cada vez estén acudiendo más a la emergencia, más desesperados y buscando terapias alternativas que mayormente no funcionan.

“No existe una estabilidad política ni económica en la que puedas llevar una vida emocionalmente estable. Algo tan tonto como irme al parque a caminar me genera estrés porque pensar en salir temprano de casa me plantea la duda de si es peligroso y sé lo importante que es el ejercicio en mi vida”, aseguró la paciente Marlene Pereira.

Pareciera que una de las pocas opciones que le quedan a estos pacientes para poder vivir sanamente se encuentra saliendo de Maiquetía. Andrés Vella, paciente con un poco más de seis meses viviendo en Madrid, España, afirmó que vivir fuera de Venezuela ha mejorado su estado de ánimo notablemente. Actualmente lo que más le afectan son cosas como la relación con su pareja y con sus padres, su proyección a futuro, y eso ha cambiado positivamente porque viviendo en otro país goza de mayor calidad de vida, generando muchos más momentos de felicidad y menor tendencia a irse hacia alguno de los polos.

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