En busca de los muertos

En Caracas, un pequeño grupo de periodistas y reporteros gráficos acude la Morgue de Bello Monte y recorre la ciudad para recoger la realidad de la capital con más homicidios del planeta

20161017_094814-e1476719431626
Entrada del Senamecf / Foto: Mariana Souquett (MS)

—Se están moviendo los muertos —dice Sandra Guerrero, periodista del diario El Nacional con más de 20 años cubriendo la fuente de Sucesos.

Una brisa putrefacta invade el ambiente. Todos los presentes arrugan la cara y se tapan la nariz. El olor que se genera por el mal funcionamiento de las neveras es tan penetrante que es un requisito obligatorio tener estómago para poder estar allí, en la Morgue de Bello Monte. En este lugar, los periodistas de sucesos comienzan la travesía de cubrir los acontecimientos en Caracas, la ciudad más violenta del mundo según el informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, Justicia y Paz de México.

Todos los días, reporteros de medios impresos y digitales acuden a la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) de la calle Neverí de Bello Monte, municipio Baruta, a recoger los casos de muertes violentas que han sucedido en la ciudad. Pese al olor, Erick González, del Diario 2001, saca su arepa y se la come con tranquilidad frente a la mirada incrédula de algunas personas. Mientras, llegan más periodistas a la entrada de la Medicatura Forense.

Es lunes. Pasada una hora de espera, no han conseguido a algún familiar que quiera declarar. Entre tanto, todos se sientan en la entrada de la Morgue a esperar que lleguen los periodistas de los canales de televisión para hacer una especie de recorrido. En él interrogan a los familiares de las víctimas que acuden a retirar los cadáveres. Han desarrollado este mecanismo para no incomodar a las personas preguntando varias veces qué les pasó a sus seres queridos.

—Ojalá haya un descuartizado…—expresa uno de los periodistas.

—¡No! ¡Qué dices! Bueno, si hay un descuartizado, que sea un choro (malandro). Ahí sí te apoyo —responde otro de los reporteros, mientras todos asienten y le dan la razón a este último.

Pareciera que los periodistas de esta fuente han desarrollado cierta frialdad o insensibilidad hacia la muerte. Ese lunes, extraoficialmente, se conoce que 37 cadáveres ingresaron a la Morgue durante el fin de semana.

✝✝✝

—¡Me mataron a mi único hijo! ¡Me lo mataron! ¡Era solo un niño de 15 años! —grita desconsolada la madre de Carlos González Salazar, quien fue apuñalado la madrugada del sábado 15 de octubre en el barrio El Limón, en la carretera vieja Caracas-La Guaira. El muchacho trabajaba como caletero en el mercado de Catia.

La señora indica que su hijo estaba muy contento porque retomaría sus estudios de bachillerato. En eso, no logra contener su dolor y rompe en llanto. Sus familiares la abrazan. Los periodistas que la rodean poco a poco caminan hacia atrás para darle espacio y, un poco desconcertados, se ven entre ellos, como buscando apoyo moral.  Ese mismo día en el que sus padres lo recogían en la morgue él estaría comenzando las clases.

—Es duro —expresa Lysaura Fuentes, del medio El Cooperante.

20161017_092036
El padre de Carlos accedió a declarar a los medios / Foto: MS

Finalmente, es el padre del joven el que accede a declarar a la prensa. Cuenta que Carlos murió desangrado porque nadie lo quiso ayudar. De acuerdo con un informe elaborado por la asociación civil Paz Activa, los homicidios son la primera causa de muerte de los venezolanos con edades comprendidas entre los 15 y los 44 años.

A diario, los reporteros tienen que lidiar con el sufrimiento de los familiares y aprender a convivir con ello. Es un trabajo que no se enseña en las escuelas de periodismo, que requiere de mucho tacto, de saber abordar a las personas sin ser entrometido y sin irrespetar su luto.

✝✝✝

Pero en algunas ocasiones, por más cuidado que tengan, los reporteros están expuestos al peligro. El 31 de marzo de 2016, Altagracia Anzola, periodista de la fuente, denunció que el padre de uno de los fallecidos la amenazó de muerte y le ofreció una cachetada por tomar fotos. « El padre de Pedro Valladares me amenazó en la morgue porque me vieron haciendo fotos. Grosero y violento el señor», dice su tuit.

A la sede del Senamecf van todos los muertos en hechos violentos, sin distinguir si eran delincuentes o sus víctimas. En promedio, 450 cadáveres llegan a Bello Monte mensualmente, según cálculos de Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones, expuestos en un Foro sobre los “Retos de la cobertura periodística de sucesos en Venezuela, el segundo país más violento del mundo”.

 En algunos casos, los familiares no declaran porque la víctima cometía delitos. En otras ocasiones, simplemente no se sienten con ánimos de declarar.

—Pira de aquí —expresa a un periodista un joven moreno de aproximadamente 20 años, quien espera para retirar un cuerpo.

—Esa es la gente de la prensa, no digas nada —le dice a una jovencita que lo acompaña mientras los reporteros se retiran.

Pese a situaciones como la anterior, Globovisión, Televen y Venevisión, El Nacional, El Universal, Últimas Noticias El Carabobeño, El Pitazo, Contrapunto, El Cooperante, Diario 2001, entre otros, envían todos los días a sus periodistas, en algunos casos con sus respectivos camarógrafos o reporteros gráficos, a comenzar su cobertura diaria de la fuente. Junto con los trabajadores, los vendedores de café y las personas de los kioscos aledaños, los periodistas ya forman parte de la comunidad de Bello Monte. Es como su oficina. Pero eso no significa que pasarán allí todo el día.

—Hay un vía pública en Sarría —dice Darvinson Rojas, periodista del medio digital El Pitazo.

—¡Vía pública! —responden varios al unísono.

De inmediato, cual familia, los periodistas, excepto dos, se montan en tres carros y se van en dirección Sarría a indagar sobre el “vía pública” del día, un suceso que ocurre en calles, carreteras, plazas por donde transitan personas o vehículos. Media hora más tarde publican en las redes sociales que se trataba de un intento de robo a un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). En una de las fotos se ve yacer en el asfalto el cuerpo de uno de los delincuentes, asesinado por el efectivo cuando el antisocial quiso robarle su arma reglamentaria.

Aunque 23.000 periodistas están inscritos en el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, la cobertura de sucesos es realizada por algunos estudiantes de Comunicación Social o Licenciados no colegiados. 

✝✝✝

«Somos periodistas en el 2do. país más violento del mundo y eso no podemos olvidarlo», una frase de Ronna Rísquez (del portal Runrunes), es lo primero que se lee al visitar el perfil en Twitter de Yohanna Marra, reportera de la web Crónica Uno.

No es lo mismo ser periodista de sucesos en Suiza (el segundo país más feliz del mundo, según el Informe sobre la felicidad de 2016, el cual destaca por su elevado nivel de vida) que serlo en Venezuela. En Caracas no existe un día tranquilo en la vida de un reportero de sucesos. La ciudad es demasiado acontecida. Linchamientos, secuestros con fines económicos, feminicidios y Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP) contra bandas delictivas son el pan de cada día de los caraqueños. Según el Observatorio Venezolano de Violencia, ha habido un aumento de los delitos comunes en la región en el segundo semestre de 2016, el cual no mejorará si no se cambian las actuales políticas en materia de seguridad.

padre-sierra-e1477930348109
Los periodistas tienen que esperar por las declaraciones de la PNB y el Cicpc / Foto: MS

Esa misma semana, la caída de la fachada del Liceo Cecilio Acosta, en Propatria, provocó la muerte de un estudiante y un representante. Pocos días después, dos delincuentes de la banda “El Macua”, que se dedica al robo y a la extorsión en El Guarataro, municipio Libertador, murieron en un enfrentamiento con la Policía en una fiesta en la esquina de Padre Sierra, en Capitolio. Uno de ellos estaba involucrado en uno de los casos más conocidos del año: el secuestro de un joven y su muerte en Plaza Venezuela por el accionamiento de una granada, en julio.

Ese mes de octubre, extraoficialmente, 506 cadáveres ingresaron a la Morgue. Es el segundo mes más violento del año, e incluso superó al más violento del 2015: diciembre, con 488.

Pero el acceso a datos e informaciones oficiales es un reto. Las cifras de la morgue son recogidas por los periodistas de manera extraoficial. Darvinson Rojas, periodista de El Pitazo, comenta que conseguir los datos es un reto, pues los trabajadores de la Morgue pueden perder su trabajo si son vistos hablando con los periodistas. Además, recientemente exigieron garantías para la cobertura de los sucesos ante la instalación de una cerca en el mes de agosto. En el resto de los casos de sucesos, los periodistas se nutren de la información que es suministrada por los familiares de los presos, de las víctimas y testigos de los hechos. En otros en los que hay efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), esperan largos minutos hasta que les suministran algunos datos oficiales.

✝✝✝

—¿Uno se acostumbra a este olor?

—No —responde la periodista Sandra Guerrero.

A los minutos, pareciese que el periodista de esta fuente se convierte en un ente que atrae los sucesos. Estando en la entrada de la Morgue de Bello Monte, a menos de dos metros de distancia, se percatan de que una cara conocida está llorando. Es la vendedora a la que siempre le compran el café. Le robaron su teléfono celular sin que ella se diera cuenta.

—Tuvimos el suceso aquí mismo —dice Euclides Sotillo, reportero de Venevisión.

El reto de informar sobre acontecimientos y sobre la violencia en Caracas, la capital con más homicidios del mundo, es arduo. El reportero de la fuente de sucesos de la ciudad con 90 homicidios por cada 100.000 habitantes, según el informe anual del Ministerio Público de 2015, se enfrenta a situaciones extraordinarias, a instalaciones en mal estado, a trabas en el acceso a la información. Recorre desde Sarría hasta El Guarataro y Petare. Sin embargo, se esfuerza por plasmar en sus noticias o reportajes esa cruenta realidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s