Instagram se convierte en un hogar para negocios pequeños

Motivos como libertad fiscal y fácil intercambio de información a través de imágenes, hacen de Instagram una vitrina virtual para el comercio informal  y un medio de rápida asistencia para el abastecimiento de primera necesidad en los venezolanos

Ya lo dice el refrán: “Una imagen vale más que mil palabras”, un dicho que también podemos aplicar en el mundo del marketing digital, donde las herramientas cambian cada vez más en menor tiempo. A pesar de ser una red destinada, en un principio, a socializar, gran parte de los usuarios de Instagram, llamados los instagramers, manejan la aplicación como una herramienta de mercado.

Lo que en el 2010 comienza como una App (aplicación móvil), exclusiva para subir fotos, en el 2012 Facebook lo adquiere. Luego, a finales de 2015, sus fundadores Kevin Systrom y Mike Krieger deciden agrandar su nuevo enfoque comercial.

En la actualidad, la red social dispone de 500 millones de usuarios, según el anuncio oficial de Instagram. Entre las últimas modificaciones que asegura una inclinación hacia el mercadeo,  es anexar un botón de  contacto para empresas. Éste, ubicado alado del botón de seguimiento de cuenta, permite al consumidor enviar un correo electrónico a la empresa de forma directa, además de conseguir indicaciones para llegar a su punto de atención más próximo. Al inicio, esta funcionalidad estuvo limitada a empresas grandes y de gran reconocimiento, pero ahora se encuentra abierta para cualquier usuario que desee crear un perfil de empresa

En Venezuela, el modelo actualizado de Instagram resulta de gran utilidad para gran parte de los venezolanos. La importancia de los teléfonos inteligentes y la crisis del entorno, sumado a los aumentos de conectividad, hacen que las redes sociales sean una vía alterna de ingresos para el hogar, así lo asegura Carlos Jiménez, socio de Datanálisis y director de Tendencia Digitales. Dentro de su estudio realizado en el 2013 de la mano de expertos, también identifica y categoriza las tendencias de mercado con respecto a la realidad venezolana.coincidencia-de-tendencias-globales-en-el-mercado-local                                                   Fuente: http://www.carlosjimenez.info 

Para Rosanna Ferrandina, estudiante universitaria, la red social Instagram ha funcionado como vitrina perfecta para vender productos de maquillajes en tiempo de paro universitarios. Sin poseer ningún local comercial más que su cuenta en Instagram @makeupvzla26, en menos de dos años alcanza los 12.500 seguidores. “Montar un negocio resulta costoso y a la hora de pagar impuesto mucho más. Decidí con mi hermana en tiempos de paro abrir una cuenta exclusiva para venta de maquillaje. El proceso de entrega es sencillo, entre las opciones tenemos el pago personal o envíos por medio de MRW o Domesa hacemos llegar el producto”, dice Ferrandina.

1.png

El internet y en consecuencia el surgimiento de los medios digitales gana cada vez más espacio en el mercado. “Las audiencias utilizan internet desde cualquier lugar mediante los teléfonos móviles inteligentes, los consumidores acceden a la información necesaria para tomar decisiones de compra y los avisos publicitarios se vinculan como nunca antes con la tienda, al permitir operaciones de comercio electrónico”, expresa Jiménez, con más de 20 años en ejercicio de estudios sobre tendencias digitales.

En Venezuela, el internet no solo gana espacio sino que se ubica por encima del promedio latinoamericano (42%) con una penetración de 45%, y de cada 100 conexiones, al menos 83 corresponden a usos por medio de teléfonos inteligentes, de acuerdo con el reporte de cifras e indicadores del sector telecomunicaciones  de CONATEL, a finales de 2015.

Bajo este panorama, en la transformación de Instagram, surge un nuevo roll de trabajo. Jefferson Rodriguez, licenciado en publicidad comenta sobre el nacimiento de  Los Influenciadores digitales. Estos son aquellos usuarios confiables, con una presencia activa en las redes y con una audiencia fidelizada y segmentada. Sin necesidad de ser figura pública, en Venezuela,  Los Influenciadores digitales  ganan hasta tres veces el sueldo mínimo por postear una foto en su cuenta. Para alcanzar el estado de influenciado se requiere 50k (50.000 seguidores) según la tabla expuesta en la revista de negocios, Forbes.

Los Instangramers no solo cuentan con influenciadores sino también con las herramientas de monitoreo de audiencias que ofrece gratis la red social. Insights es una de ellas; incluye datos  sobre los seguidores, alcance de publicaciones, horarios y los días más adecuados para la publicación de contenidos según el tiempo activo de los seguidores.

Rodriguez, con estudio de diplomado en redes, percibe el auge de Instagram como un modismo en los venezolanos y con limitaciones de alcance sino se posee un teléfono inteligente. “Como plataforma para el comercio no es tan funcional como podría ser Facebook. Sin embargo, si se tiene bien definido el target y los estratos sociales a los que va dirigido el producto, sí es el canal más idóneo para llegar al consumidor”.

Navegando la escasez 

La afición de los venezolanos por los teléfonos inteligentes y redes sociales  ha contribuido al fenómeno del trueque virtual. Una forma de escapar del “bachaqueo”, es decir, de la reventa de productos comprados a precios regulados a sumas muy elevadas, ha sido los grupos de intercambios formados por la red social Instagram.

Cuentas especiales y exclusivamente para intercambiar productos regulados, con más de 15k de seguidores en su mayoría, se encuentran segmentados por ciudades para identificar más rápido los lugares de trueques para cada quien puede ofrecer sus productos y ser cambiados.

Desde el buscador de la cuenta, con la palabra trueque a través de las etiquetas con el símbolo numeral “#”, se puede evidenciar más de 210 cuentas destinadas al intercambio de productos de la cesta básica en escasez.

Una de ellas es la cuenta @Noalbachaqueo admistrado por Esther Varela. “Las personas que estén interesadas en hacer un trueque, me envían una foto del producto por medio de un mensaje directo, en la descripción me indican por cuál artículo desean cambiarlo. Luego, los interesados se ponen de acuerdo para hacer el cambio”, describe Varela.

Sin título.pngComo ama de casa, Esther Varela, crea el perfil  por motivos de poder solventar las compras constantes de productos para bebés, que requiere para su hijo recién nacido. Ahora con casi cinco mil seguidores, la demanda es mucho mayor, carácter que hace dedicarle mucho tiempo en el día para manejar los trueques.

Una característica constante en las descripciones de las cuentas destinadas a trueques, es el énfasis que hacen en el intercambio solidario y no en la venta, pues no existe un criterio para colocar un precio razonable al producto. El economista Gilberto Buenaño define esta situación como redes de solidaridad y protección, que no se valen de la oportunidad de negocios.

“El trueque como primera forma de intercambio llevada a la realidad virtual conlleva a una forma de circulación que no permite el control. Propicia el anonimato, la libertad y la autonomía para la interacción entre usuarios con sus demandas de abastecimiento, sin el ojo de control del Estado”, comenta Buenaño, profesor de Economía Ambiental de la UCV.

Peligros en la red

Las redes sociales como el Instagram también son medios frecuentes en delitos informáticos y que pueden ser penados. El Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) recibe un promedio de 15 denuncias semanales por estafas en la Web. Un funcionario del Departamento de Delitos informáticos del CICPC, cuyo nombre reservó, explica que  la mayoría de las denuncias provienen de ofertas engañosas o transacciones fraudulentas. “Los casos que abundan diariamente son aquellos llamados efectos de triangulación, donde una persona hace una oferta engañosa  con una imagen del vendedor real e intermedia entre quien ofrece y el comprador, es decir, el estafador se hace pasar por el verdadero vendedor”, informa el funcionario. 

A través de la cuenta de Twitter @cicpcinformatico las personas pueden hacer las denuncias y recibir asesoría. También pueden escribir al correo-e delitosinformaticos@cicpc.gov.ve o llamar al número (0212) 564.0516.

Quizá en un futuro la permisividad gratuita no se tenga en la red social Instagram, sin embargo, las fotos de Instagram no solo se convierten en vitrina para generar una nueva fuente de ingreso desde la comodidad del hogar. Gilberto Buenaño tiene una mirada muy positiva a la red. “No tengo una tienda pero tengo un teléfono, no produzco nada pero vendo de todo. Se busca la forma de conseguir el producto y ponerlo a disposición del otro”, enfatiza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s