Sexting: Erotismo que termina en pornografía amateur

Expertos sugieren añadir el tema al programa escolar de educación sexual

El envío de contenido erótico mediante teléfonos inteligentes es cada vez más común en los jóvenes, que ‘sextean’ sin saber las consecuencias. Poco se ha hablado en Venezuela sobre este fenómeno. UNICEF advirtió sobre sus riesgos en el año 2011

Marcela está sentada en un banco, rodeada de amigas. Todas miran su celular cual cazador acechando a su presa. Esperan el próximo WhatsApp. Suena el teléfono: es una foto erótica que envió el compañero de cama de uno de ellas, inconsciente -o no- de la cantidad de gente que terminó viéndolo desnudo.

Marcela
Fuente: Pink Sky Magazine

Esta práctica es conocida como sexting, de la contracción en inglés de sex y texting, que significan “sexo” y “enviar un mensaje de texto”. Pese a los riesgos e implicaciones legales que pudiera acarrear, es un hábito cada vez más presente en los jóvenes.

El afán por la inmediatez ha traído consigo el uso de aplicaciones de mensajería efímera y su popularidad. Snapchat, por ejemplo, se diferencia de otras plataformas porque el contenido que allí se publica permanece apenas 24 horas en la red y luego desaparece. A esto se debe, según expertos consultados por la ABC, que para el año 2014 casi un 10% de los jóvenes entre 10 y 16 años, haya recibido material cargado de erotismo.

“Las intercambian por fanfarronería, por seducir o porque sus parejas se lo piden para generar morbo y excitación. El problema viene cuando el que las recibe decide difundirlas entre amigos o colgarlas en internet, tal vez derivado de una ruptura y por despecho”, dice el artículo.

De igual manera, un estudio realizado por la Universidad de Texas y publicado en la revista estadounidense Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, ya asomaba en el año 2012 que un 30% de los adolescentes encuestados se dedicaba a enviar fotos en las que aparecían desnudos.

Hablan las voces

El psicólogo de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) David García explica que la inmadurez propia de la adolescencia es lo que ha llevado a los jóvenes a protagonizar la pornografía que se difunde en la web. Además, asocia esta práctica con la extorsión, el abuso sexual y las relaciones prematuras.

Asimismo, García afirma que un joven que haya sido expuesto luego de practicar el sexting, puede llegar a sufrir los mismos síntomas de quienes han sufrido un abuso sexual: aislamiento, depresión, incluso habla de intentos de suicidio ocurridos en Estados Unidos y que hicieron pública esta práctica.

Por su parte, la sexóloga Luisa Cabezas, maneja otro punto de vista. Cree que el sexting se trata de una práctica íntima, que generalmente se ejecuta cuando los participantes no pueden compartir el mismo espacio geográfico, o por un intento de reavivar la llama sexual.

“Hacerlo con tu pareja estable por mera diversión puede verse hasta inocente. Es un juego más. No sólo se comparten fotos, también videos, audios, relatos. Como toda práctica sexual tiene un interés, y el placer, en este caso, es disfrutar desde el lugar en el que estás”, argumenta Cabezas.

Sin embargo, la sexólogo señala que la problemática social se genera a partir de la divulgación de material erótico sin el consentimiento de la otra persona. Y las consecuencias legales son mayores cuando se trata de un menor de edad, pues el difusor incurriría en la propagación de pornografía infantil.

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Fuente: socionautas.com

Patricia Martínez es una joven caraqueña de 22 años. Sextea con su pareja estable cuando tienen tiempo sin verse o alguno está de viaje. Dice no compartir material de este tipo porque considera este procedimiento parte de su intimidad, y asegura no conocer riesgos más allá de que la otra persona pudiera publicar sus fotografías.

José Perdomo, por su parte, piensa que el sexting “es una suerte de porno amateur con delivery. Te lo proporciona alguien que conoces, con quien probablemente has fantaseado. Es un juego de morbo y una vez que empiezas se vuelve como un hábito, aunque no creo que sea una parafilia”.

Esta práctica la lleva a cabo con amigas, amigos incluso, con quienes no maneja ningún tipo de relación explícita. Asegura estar al tanto de la responsabilidad jurídica a la que se expone una persona al sextear con un menor de edad, por lo que prefiere evitarlo.

Sin embargo, el joven de 21 años ha compartido material erótico con sus amigos. “Una vez estaba en un salón de clases, me llegó la foto inesperada, se la mostré a un amigo y le dije que esa era una buena forma de empezar la mañana”, comentó.

Responsabilidad penal

De 2 a 6 años sería la condena que Perdomo podría pagar por revelar material obtenido a través de esta práctica. Aunque la legislación venezolana no menciona al sexting por ninguna parte, sí refiere a la divulgación de los datos adquiridos a través de un teléfono inteligente.

La Ley Especial Contra los Delitos Informáticos expone en el Artículo 22 de su Capítulo III “quien revele, difunda o ceda, en todo o en parte, los hechos descubiertos, las imágenes, los audios o en general, la data o información obtenidos por las tecnologías de información y comunicación, será sancionado con prisión de 2 a 6 años y multa de 200 a 600 unidades tributarias”.

De igual forma, más adelante explica “si la revelación, difusión o cesión se hubieren realizado con un fin de lucro, o si resultare algún prejuicio para otro, la pena se aumentará de un tercio a la mitad”.

Sin embargo, en Venezuela existió una cuenta de Twitter -de nombre nudesvenezuela– creada con el propósito de filtrar material erótico de otras personas. Si Perdomo quería exponer en las redes a la persona que le envió la foto mientras estaba en clases, sólo debía compartirla con este usuario a través de un mensaje directo.

Fueron inútiles los intentos de entrevistar al creador de nudesvenezuela, pues no quiso revelar información al respecto.

Luego de que las víctimas reportaran al usuario a través de la plataforma, Twitter decidió suspender la cuenta por incumplimiento de sus términos y condiciones, donde está establecido que la difusión de imágenes de desnudos son señales de acoso, al mismo nivel que insultos y otras situaciones trágicas.

El Estado venezolano, por su parte, no tiene capacidad de regular lo que se publica en las redes sociales, así lo afirma Jocelyn Bustamante, analista de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL).

“Hace tres años se habilitó una sala que iba a revisar dicho contenido, pero los muchachos llegaron allá y luego no sabían qué hacer. La ley se hizo pero nunca nos explicaron cómo se iba a aplicar, así que solo se quedó en enunciado”, señaló Bustamante.

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Fuente: CONATEL

Por otro lado, la analista sostiene “otro problema al que nos enfrentamos en aquella oportunidad es que los servidores de WhatsApp, Facebook, Twitter…, están fuera del país. Entonces, escapa de nuestras manos controlarlo. No tenemos un departamento de rastreo. Eso sólo lo tiene el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y ellos rastrean son los fraudes cibernéticos”.

Visión global

En el año 2011 el Centro de Investigación Innocenti (IRC) de la UNICEF en Italia, publicó su informe Child Safety Online: Global challenges and strategies en el que determinó que un número importante de adolescentes publica imágenes suyas de tono sexual en la red, lo que da origen a extorsión y atrae a posibles predadores sexuales.

Mientras que, un estudio de la Universidad del Sur de California, asocia al sexting con una mayor probabilidad de ejercer un comportamiento sexual de riesgo. Los adolescentes que lo practican son siete veces más propensos a ser sexualmente activos que aquellos que afirmaron no usar el celular con fines sexuales.

“Ya que el comportamiento sexual precoz está relacionado con las altas tasas de contagio de ETS y de embarazo adolescente, los pediatras deberían discutir sobre el sexting con los adolescentes, lo que ayudaría a dialogar sobre la prevención de los riesgos. Además, este asunto debería incluirse en el programa escolar de educación sexual”, concluye el informe.

Jorge Flores, fundador de PantallasAmigas, señaló a ABC que “hay jóvenes, que por desconocimiento, no ven nada malo en practicarlo (el sexting). Pero deberían saber que las imágenes -robadas o entregadas en el seno de una pasada relación ya rota- empiezan a circular, se extienden, e incluso saltan de un círculo cerrado a internet. El hecho es que el derecho a la intimidad de quien protagoniza las fotos queda seriamente lesionado y la difusión de estas es prácticamente imposible de detener”.

La organización no gubernamental que dirige Flores en España lanzó una campaña a través de una página web que busca alertar a los adolescentes sobre las consecuencias que puede ocasionar el sexting y dar a conocer a la población general detalles acerca de este fenómeno.

PantallasAmigas está desarrollando actualmente en México “Pensar antes de sextear: 10 razones para no hacer sexting”, una campaña de sensibilización al mismo tiempo que un recurso educativo cuyo último fin es concientizar sobre los potenciales riesgos derivados de esta práctica, así como fomentar el respeto a la intimidad y a la vida privada de las demás personas.

FOTO PRINCIPAL: FOX NEWS

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