Jóvenes buscan esparcimiento ante la crisis

 

Recreación y consumo son los aspectos predilectos en que las personas destinaron sus finanzas en 2015 según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Según el economista, Francisco Álvarez,  el bajo poder adquisitivo del venezolano impulsó el gasto en actividades de ocio que generan placer a corto plazo debido a que no pueden invertir en grandes bienes


                                             Foto: cortesía de Holic Caracas

 Por Rafael Méndez Viera

Hoy día la crisis ha hecho que un gran número de jóvenes hayan decidido abandonar la tierra que los vio nacer para emigrar en búsqueda de un futuro mejor. Sin embargo, hay quienes aún prefieren apostar por el país o están los que no tienen opción, pero la mayoría no resignan sus vidas al fenómeno de la crisis.

Gerardo Parra, gerente del Bar-Restaurant Samoa, ubicado en el Centro San Ignacio, explicó que a pesar de la crisis, la clientela no ha disminuido significativamente y que, ante una situación económica complicada, han ampliado sus targets a distintos estratos sociales para abarcar más público: ”Las personas buscan ese tipo de lugares como escape, sobre todos los viernes, fines de semana o quincenas. A pesar de que el país enfrenta una situación compleja pienso que Venezuela es un país donde sus habitantes son muy alegres y, por cualquier motivo, buscan la manera de celebrar”, afirmó.

De este modo, los jóvenes venezolanos acuden a locales nocturnos, bares o discotecas (los más pudientes). Los no tan pudientes (una gran mayoría) que no pueden costear lo que hoy día implica ir a un centro nocturno, recurren a alternativas populares en la actualidad como la asistencia a reuniones caseras que finalizan a las 5:30 am.” Apenas abre el metro, nos vamos todos en grupo a nuestras casas”, comentó Albany Quijada, joven de 21 años.

Componente Psicosocial. Bien es cierto que el esparcimiento es una actividad inherente al ser humano. Según la psicóloga social, María Guzmán Tatto, cuando se presenta una crisis, la gente busca contrarrestar sus efectos con la recreación en la medida de lo que puede. Es decir, no se trata de un fenómeno nuevo y no es solo del venezolano.

Asimismo, es importante destacar el proceso psicosocial que está inmerso en el fenómeno de la recreación como forma de escape a la crisis. Guzmán Tatto indicó que los jóvenes tienen arraigado una conducta de búsqueda exacerbada del placer que dificulta el tránsito hacia la adultez: ”Cada vez más se habla de una adolescentización de la sociedad. Esto puede incidir en que el joven decida no comprometerse con un proyecto específico o con una causa, y prefiera vivir desde la superficialidad, lo placentero o lo sensitivo’’, señaló.

Además, se refirió a las consecuencias de evadir los problemas con la búsqueda del placer:” Si voy a un local nocturno, lo hago con la intención de evadir un problema (partiendo del hecho que todos tienen problemas), en tanto consumo alcohol, sexo y placer, se aminora la sensación de malestar, pero, circunstancialmente. Cuando pasa el ratón o la parranda, queda el joven un tanto extraviado, sin haber podido analizar cómo hacer frente al problema”, insistió Guzmán Tatto.

El sociólogo Marcos Chiriverto, por su parte, señaló que la crisis ha afectado las expectativas de movilidad social de los venezolanos, factor que desde su punto de vista origina la emigración: ”Los jóvenes profesionales que entran en el mercado laboral actual suponen la obtención de recursos que mejoren sus condiciones o modos de vida y, como gran parte no los consiguen, muchos jóvenes preparados deciden emigrar, afirmó Chiriverto.

También Chiriverto opinó que la recreación es una actividad positiva para jóvenes y adultos que genera grandes beneficios en el individuo pero que, con la crisis, se ve afectada por factores de alto riesgo como la inseguridad:” En Ecuador es normal que los jóvenes asistan a altas horas de la noche a un concierto y lo pasen bien, pero en Venezuela, esto no posible. Los jóvenes actualmente no tienen un tiempo de recreación y esparcimiento pleno y de calidad, a pesar de que pueden encontrar alternativas”, aseveró el sociólogo.

Crisis Aguda. Desde hace unos cuantos años, debido a los altos niveles de inflación, se perdió la capacidad de ahorro. El bolívar de hoy vale menos que el de ayer. Como consecuencia, gran parte de los jóvenes venezolanos no realizan una planificación de vida a corto o mediano plazo. El economista Alfredo Álvarez sugirió que los jóvenes se sienten afectado porque no pueden invertir en grandes bienes como una casa o un carro (normales en cualquier joven) y, por tal motivo, optan por destinar sus ingresos al gasto y al consumo.

El economista Fernando Álvarez, indicó que en la actualidad es impensable que un joven en edad comprendida entre los 23 a 28 años aspire adquirir un auto y mucho menos en una vivienda puesto que la hiperinflación y los bajos préstamos de la banca (créditos) complican estas aspiraciones. La Ley del Deudor Hipotecario apenas da entre bolívares 600.000 a 700.000 de crédito, mientras una casa cuesta millones de bolívares:” Es necesario que el Gobierno aumente los salarios, que se produzca una expansión en el mercado de crédito y que surja una mayor oferta de viviendas para que los jóvenes puedan aspirar verdaderamente a un hogar propio”, señaló Álvarez.

 El Fondo Monetario Internacional estimó que para 2016, Venezuela alcanzará una inflación de 570%.  Según Álvarez, esto se traduciría a que el bolívar no tendría valor alguno y daría por sentado una economía en total regresión donde los más perjudicados serían los de menos recursos.

Por su lado, el Banco Central de Venezuela anunció el pasado viernes 15 de enero que la inflación durante los primeros nueve meses de 2015 fue de 108,7%, ubicándose la variación anualizada al cierre del tercer trimestre de 2015 en 141,5%. Según Álvarez, la inflación actualmente ronda en 400%, y asegura que cerrará mucho más alta que en 2015.  Lo que produce que el poder adquisitivo del venezolano promedio sea cada vez más bajo, aseguró el economista.

En el mismo sentido, el INPC evaluó por agrupaciones los resultados del tercer trimestre de 2015, donde determinó que las categorías: esparcimiento y cultura (30,0%), restaurantes y hoteles (52,0%), y bebidas alcohólicas y tabaco (50,9%); se posicionaron como los aspectos predilectos en que las personas destinaron sus finanzas. Esto como lo confirman las fuentes, podría ser un indicador de que las personas prefieren invertir en actividades de ocio ya que no pueden invertir en grandes bienes por el aumento inflacionario constante de la economía.

Una Venezuela diferente.  La asistencia de jóvenes a locales nocturnos como medida de recreación y que hoy sea una forma de escape ante la aguda crisis, no responde únicamente a los últimos años. El politólogo Jonathan Benavides sugirió que los jóvenes de los años 70, 80 y 90 tuvieron un abanico más extenso de recreación por la estabilidad económica del país, y, por ende, una juventud posiblemente más plena que los jóvenes de hoy día.

Asimismo explicó que los jóvenes de los años 70, 80 y 90, asistían a locales nocturnos con la diferencia en que la crisis económica y la inseguridad no eran tan acentuadas como ahora: ”La oferta anteriormente era más amplia. Sin embargo, hoy por hoy, dentro del estrato social al que se pertenezca, cada quien logra ubicar el tiempo y espacio y, sobre todo los recursos, para ese esparcimiento”, aclaró.

Además agregó que Venezuela a partir de la década de los 60 hasta los 80, se caracterizó por la gran oferta en locales nocturnos y por la gran industria gastronómica: ”En el país era común que los restaurantes fuesen dirigidos por chefs franceses, italianos o españoles, reconocidos internacionalmente. El tenedor en Venezuela era muy apreciado. Por ejemplo, cuando se inauguró el complejo de Parque Central, había unos restaurantes allí de muy alta facturación, donde las cocinas eran dirigidas por chefs franceses de renombre en París y la escuela francesa”, señaló Benavides.

Para el profesor de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, anteriormente existía una mayor oferta en cuanto a recreación:” Los locales nocturnos eran más exclusivos. Había locales extraordinarios como el famoso 1900 may way, local decorado de manera art déco, que tenía hasta una cúpula de cristal ubicado en el CCCT”, señaló.

Asismismo, Benavides destacó que para la década de los 70 y 80, el centro comercial Chacaíto era equivalente en prestigio al centro San Ignacio cuando este abrió. ”Allí funcionaba el famoso local Drugstore, que vendía perros calientes de 1 metro de largo y fue el primer local en Venezuela que transmitió vídeos por pantallas cuando en Estados Unidos apenas, estaba naciendo MTV. La oferta en Venezuela era grande y variada, y tenía acceso todo aquel pudiese costear una salida de distracción”, afirmó Benavides.

En tal sentido, a pesar de que los jóvenes de los años 60, 70 y 80 experimentaron diversos procesos de contracción económica, al menos no fueron tan graves como los que sufre el país actualmente. Por lo tanto, estos jóvenes tuvieron una amplia gama de posibilidades en cuanto a recreación y esparcimiento si se hace una comparación con los jóvenes de 2016.

                  Local Drugstore.  Foto: cortesía de Cuandoerachamo.com

 

Los jóvenes se expresan. Para Albany Quijada, joven de 21 años, la crisis no es un impedimento para no vivir acorde a su edad: ‘’Voy a locales nocturnos porque me gusta compartir con mis amigos y pasar un rato agradable. La economía en nuestro país no está nada bien, pero vengo principalmente para disfrutar con mis amigos. La calidad de vida del venezolano, y en especial, la de los jóvenes, debe seguir manteniéndose’’, aseveró.

Por su lado, Jorge Rivero de 20 años, indicó que vivir en un país donde los precios aumenten constantemente no le permite ahorrar y opta por vivir el momento: ‘’Siempre se puede sacar tiempo para el esparcimiento y así drenar un poco sobre la situación país. El dinero se debe administrar muy bien puesto que la recreación no es prioridad, pero a veces, es muy necesaria. Es importante destacar que Venezuela no es un país para el ahorro: no puedo aspirar a comprar algo grande y uso lo que tengo para disfrutar el momento, ya que no se sabe cuándo van aumentar nuevamente las cosas.

Por otra parte, se intentó entrevistar a algún trabajador o algún vocero del Ministerio de la Juventud y Deporte en aras de obtener la postura de la fuente oficial pero ninguno tuvo disposición de dar declaraciones alegando que no querían inconvenientes con su trabajo.

De tal forma, bien es cierto que los jóvenes deben recrearse puesto que es una actividad propia de su edad y muchos lo hacen, además, para contrarrestar los efectos que pudiese generar la crisis en la sociedad. Gran parte de los jóvenes coinciden en que divertirse no está mal a pesar de los tiempos difíciles, pero, siempre y cuando, se haga tomando las medidas preventivas ante la inseguridad y la inflación.


                                            Foto: cortesía de Holic Caracas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s